Cuba en 10 días: ruta por La Habana, Viñales y Trinidad
Cuba es un destino que exige una mentalidad concreta: las cosas funcionan de otra manera, la conectividad es irregular y la improvisación forma parte del viaje. A cambio da una experiencia que ningún otro país del Caribe ofrece, y el otoño es el momento de ir, cuando termina la temporada de lluvias y arranca la temporada alta.
Empiezo por el trámite, porque en este destino no es opcional.
El seguro es obligatorio por ley
Cuba exige seguro médico de viaje con cobertura en el país a todos los visitantes extranjeros. El certificado puede solicitarse en el control de entrada del aeropuerto y, si no lo llevas, tendrás que contratar una póliza local allí mismo, normalmente más cara y con coberturas más limitadas que la que habrías contratado desde casa.
Lleva el certificado impreso además de en el móvil: en un control fronterizo sin cobertura, un PDF que no carga no sirve de nada. Necesitas además la tarjeta de turista o visado, que se tramita antes de volar.
Días 1 a 3: La Habana
La Habana Vieja se recorre a pie y merece dos días completos. Las cuatro plazas coloniales —Catedral, Armas, San Francisco y Vieja—, el Malecón al atardecer y el Capitolio son el circuito básico. Pero lo que más se recuerda de La Habana no son los monumentos, sino caminar sin rumbo por Centro Habana, con la vida entera desbordándose a la calle.
Reserva medio día para el Vedado, el barrio de los años cincuenta, con la Universidad, la Rampa y la Plaza de la Revolución. Y una noche para la música en vivo, que en Cuba no es un espectáculo turístico: es lo que hay.
Días 4 y 5: Viñales
Tres horas al oeste, el valle de Viñales es un paisaje kárstico de mogotes —cerros de piedra caliza de paredes verticales— entre plantaciones de tabaco. Es la parada de naturaleza del viaje.
Lo que funciona: recorrer el valle a caballo o en bici, visitar una vega de tabaco con un torcedor explicando el proceso, y la Cueva del Indio. Al atardecer, cualquier mirador del valle. Los alojamientos son casi todos casas particulares con desayuno y cena caseros, y ahí se come mejor que en la mayoría de restaurantes.
Días 6 y 7: Cienfuegos y la costa
Cienfuegos rompe el molde: fundada por colonos franceses, tiene una arquitectura neoclásica ordenada que contrasta con el barroco español del resto del país. Se ve en un día tranquilo, con el paseo del Prado hasta Punta Gorda y la bahía.
Cerca queda la península de Zapata, con la Bahía de Cochinos y algunos de los mejores puntos de snorkel y buceo de la isla, en cenotes y arrecifes de acceso directo desde la costa.
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El casco histórico mejor conservado de Cuba y patrimonio de la humanidad: calles empedradas, casas de colores y la plaza Mayor. Es pequeño y muy turístico, pero conserva su carácter en cuanto te alejas tres manzanas del centro.
Desde allí, dos excursiones: el Valle de los Ingenios, con las antiguas haciendas azucareras, y la playa Ancón para el último baño. Si te quedan días, Varadero está a distancia razonable para cerrar con dos noches de playa antes del vuelo.
Cómo moverse
- Viazul: la red de autobuses para turistas, cómoda y con aire acondicionado. Se reserva con antelación porque se llena.
- Taxi colectivo: coches compartidos entre ciudades, más rápidos y flexibles, se negocia el precio.
- Coche de alquiler: da libertad pero la flota es limitada, hay que reservar con mucha antelación y el combustible puede escasear.
Casas particulares: la mejor decisión del viaje
Alojarse en casas particulares en lugar de en hoteles cambia el viaje por completo. Son habitaciones en domicilios familiares con licencia, cuestan una fracción de un hotel, el desayuno es enorme y los anfitriones te resuelven transporte, restaurantes y la siguiente casa en el próximo destino. Es también la forma de que el dinero llegue directamente a las familias.
Dinero, internet y expectativas
Es fundamental informarse justo antes de viajar sobre el sistema monetario y las formas de pago aceptadas, porque en Cuba cambian con frecuencia y lo que era válido hace un año puede no serlo hoy. Como regla general, se viaja con efectivo en euros y no conviene depender de tarjetas.
La conectividad ha mejorado pero sigue siendo irregular. Descarga mapas sin conexión, lleva las reservas impresas y asume que vas a estar bastante desconectado. Los apagones son frecuentes en algunas zonas.
Salud
Cuba tiene una red sanitaria con clínicas internacionales para extranjeros en las principales ciudades, de calidad razonable pero con recursos limitados y escasez puntual de medicamentos. Lleva un botiquín completo desde casa —analgésicos, antidiarreicos, antihistamínicos, tiritas— porque comprarlo allí puede ser difícil.
El agua se bebe siempre embotellada, y el mosquito es un asunto a tomarse en serio: repelente con DEET y ropa de manga larga al atardecer.
Preguntas frecuentes
¿Es obligatorio el seguro de viaje para Cuba?
Sí. Cuba exige seguro médico con cobertura en el país a todos los visitantes extranjeros, y el certificado puede solicitarse en el control de entrada. Sin él hay que contratar una póliza local en el aeropuerto, más cara.
¿Cuál es la mejor época para viajar a Cuba?
De noviembre a abril, la temporada seca. El otoño marca el final de la temporada de lluvias y huracanes y el inicio de la temporada alta.
¿Es mejor casa particular u hotel en Cuba?
Las casas particulares son más baratas, dan una experiencia mucho más cercana y suelen incluir desayunos caseros. Los anfitriones además ayudan con transporte y alojamiento en el siguiente destino.